La vasectomía en hombres jóvenes sin descendencia
Lo que debería saber si es usted un hombre joven que quiere someterse a una vasectomía y tiene menos de dos hijos
Si tiene menos de 30 años y menos de dos hijos, antes de someterse a la vasectomía considere, por favor, las siguientes cuestiones:
Vasectomía – puede arrepentirse
Los hombres que se someten a la vasectomía antes de los treinta constituyen, dentro de todo el grupo de hombres que se hacen esta intervención, el grupo que con mayor frecuencia se arrepiente de su decisión sobre la vasectomía. Especialmente si tienen menos de dos hijos. Estos hombres buscan con mayor frecuencia, más adelante, una operación de reversión de la vasectomía.
Usted puede cambiar
Muchos hombres que antes de los treinta creen que nunca querrán tener hijos, pasados los treinta están encantados de tener descendencia. Ahora puede estar completamente convencido de que nunca querrá tener hijos, pero las personas cambian, y usted también puede tener dentro de unos años otra visión de la cuestión de tener hijos.
Las mujeres cambian
Las mujeres, igual que los hombres, pueden no tener ganas de tener hijos a una edad temprana, pero con el tiempo, sobre todo cuando sus amigas tengan su propia descendencia, pueden cambiar de opinión respecto a la maternidad.
Las relaciones se rompen
Es de sobra conocido que parte de los matrimonios acaba en divorcio. Por eso, dentro de 10 años puede resultar que ya no esté con la misma pareja, y la nueva pareja puede desear intensamente tener hijos. Así que si está considerando la vasectomía porque lo desea su pareja actual, recuerde que dentro de 10 años su opinión puede cambiar o que puede que ya no sea su pareja.
Considere su actitud y la de su pareja hacia otras formas de anticoncepción. Si por convicciones no están en contra, pueden plantearse otras soluciones. Pero no olvide que, cuando su pareja se quede embarazada, la elección será suya y no de usted.
La vasectomía debe considerarse un método permanente y a veces irreversible, porque la operación de reversión de la vasectomía o el uso de semen congelado no siempre terminan con éxito.
Los hombres jóvenes deberían considerar depositar su semen en forma de criopreservación (es decir, congelación).
Seguro que puede imaginarse la situación de conocer a la pareja ideal muchos años después de la vasectomía. Se enamorará de ella, pero será consciente de que ella algún día querrá tener hijos. Podrá decirle «Me sometí a una vasectomía» o «Me sometí a una vasectomía, pero deposité mi semen en un banco de esperma para usarlo en el futuro». ¿Y qué cree que sonará mejor para ella? A sus ojos, o hizo una tontería en su juventud, o tomó una decisión responsable pensando en el futuro. En un caso puede perder a la chica, en el otro puede ganarse su corazón y su reconocimiento como hombre responsable. Congelar el semen puede ser, por tanto, una jugada muy inteligente y digna de la inversión.
¿Ha hablado de su decisión con sus padres?
Si no, piénselo. Sí, es usted adulto, pero fueron ellos quienes lo llevaron al punto en el que está. ¿Cómo se sentiría usted mismo si fuera su hijo quien viniera un día a casa y anunciara que se ha sometido a una vasectomía? Que ha hecho algo que limitará en el futuro su potencial de ser padre. Y también el potencial de usted (de ser abuelo). ¿Cómo se sentiría, tras años de sacrificios para criarlo, si le anunciara que ha hecho algo que quizás de forma irreversible y profunda influye en su futuro? ¿Y no tuvo el suficiente respeto o cortesía para informarle antes? En lugar de preguntarse si debería contárselo a sus padres, pregúntese si no se arrepentirá de no habérselo contado. ¿Y se arrepentirá de habérselo contado?
La vasectomía sigue siendo su decisión. Pero al menos dé a sus padres la oportunidad de expresar su opinión. Y si logran disuadirle de la intervención, porque le conocen mejor que cualquier médico, algún día podrá agradecérselo. Si no logran convencerle, pueden compartir con usted el coste de la conservación del semen y sentirse así mejor con su decisión.
Una observación importante
Dicho todo esto, quiero señalar que:
- los casos en que la mujer «olvidó» tomar la píldora, o
- afirmaba que no era fértil y que no podía quedarse embarazada en absoluto, o simplemente
- agujerea los preservativos
¡son de sobra conocidos!
Entiendo también que, tras un par de copas, el juicio masculino de la situación y la vigilancia pueden cambiar. Por eso, parte de los hombres considera con razón que el riesgo de no someterse a la vasectomía puede acarrear consecuencias más graves que someterse a la intervención.
Somos los artífices de nuestro propio destino, y parece que será más fácil tomar la decisión cuando conozcamos más a fondo toda la cuestión junto con sus posibles efectos y consecuencias.
Reflexiones inspiradas en el texto del dr. Douglas Stein: «Special Message for Young Men with Fewer than Two Children»
Traducción: Iwona Kułaga-Kulik
Más información sobre la vasectomía encontrará el lector en la sección de preguntas frecuentes

