Introducción
Ocurre, aunque muy raramente, que pasado un tiempo desde la intervención (a veces incluso varios años después) me llaman pacientes vasectomizados para comunicarme la aparición de dolor.
A estos pacientes siempre los invito a la consulta para una evaluación y exploración, pero antes realizo una anamnesis telefónica y, en su caso, solicito algunas pruebas o consultas adicionales – urológicas u ortopédicas.
Hasta ahora siempre ha resultado que la causa de ese dolor era distinta de la vasectomía. Desde el año 2013 no he registrado ni un solo caso de dolor crónico tras la vasectomía.
El siguiente artículo explica de forma accesible qué es el dolor escrotal crónico (la mayoría de las veces sin relación con intervención alguna), cuáles pueden ser sus causas (distintas de la vasectomía), cómo se realiza el diagnóstico y qué métodos de tratamiento están disponibles. Esta información le ayudará a comprender mejor las molestias y a prepararse para la conversación con el médico.
Robert Kulik, enero de 2026 (actualización: septiembre de 2026)
¿Qué es el dolor escrotal crónico?
El dolor escrotal crónico (denominado también en la terminología médica dolor testicular crónico, orquialgia o síndrome de dolor testicular) es un dolor o malestar percibido en el escroto que se mantiene durante al menos 3 meses y altera el funcionamiento diario del paciente (no es posible concentrarse en las actividades cotidianas porque duele constantemente).
El dolor puede localizarse en distintas estructuras situadas dentro del escroto:
- en el testículo
- en el epidídimo (estructura adyacente al testículo, responsable de la maduración y el almacenamiento de los espermatozoides)
- en el cordón espermático (estructura que une el testículo con la cavidad abdominal)
Este tipo de dolor puede afectar de forma significativa a la calidad de vida – tanto al bienestar físico y psíquico como a la vida sexual. Los pacientes suelen sentir además inquietud por el temor a una enfermedad grave.
Información importante: el dolor escrotal crónico es un problema frecuente. Las molestias de este tipo representan el 2-5% de todas las visitas en las consultas de urología.
¿Cómo funcionan los nervios de esta zona?
Comprender la anatomía de los nervios de la región escrotal ayuda a explicar por qué el dolor puede ser tan molesto y de dónde puede proceder.
El escroto y su contenido están inervados por nervios procedentes de distintos niveles de la columna vertebral:
- Nervio genitofemoral – procede del segmento lumbar de la columna (nivel L1-L2). Es responsable de la sensibilidad de la parte anterior y lateral del escroto y del reflejo cremastérico (elevación del testículo).
- Nervio ilioinguinal – también del segmento lumbar (L1). Inerva la base del pene, la parte superior del escroto y la cara interna del muslo.
- Nervio pudendo – procede del segmento sacro (S2-S4). Inerva la parte posterior de la piel del escroto, el periné y el pene.
- Nervios deferenciales – están distribuidos por todo el cordón espermático y desempeñan el papel principal en la conducción del dolor en las molestias crónicas.
Compresión de los nervios espinales – la causa más frecuente de dolor referido
Estadísticamente, la causa más frecuente del dolor irradiado al escroto es la compresión de los nervios espinales en el segmento inferior de la columna vertebral. Antes de empezar a buscar enfermedades graves, conviene descartar esta causa sencilla y a menudo fácil de tratar.
Como se ve en la lista anterior, todos los nervios principales que inervan el escroto y su contenido proceden del segmento inferior de la columna – del nivel lumbar (L1-L2) y sacro (S2-S4). Esto significa que cualquier problema en la columna lumbosacra puede producir dolor percibido en el escroto, la ingle o los testículos – aunque los propios testículos estén completamente sanos.
La ciática (isquialgia) es el ejemplo clásico de este dolor referido. Aparece cuando los nervios que salen de la columna vertebral están comprimidos – la mayoría de las veces por:
- un disco intervertebral herniado o protruido (discopatía)
- estenosis del canal vertebral
- cambios degenerativos de la columna
- músculos paravertebrales tensos
La compresión de los nervios espinales puede provocar dolor irradiado a la ingle, el escroto, los testículos, el pene, así como a los glúteos y las extremidades inferiores. Es importante saber que el dolor puede percibirse exclusivamente en el escroto, sin dolores de espalda acompañantes, lo que a menudo confunde a los pacientes.
Buena noticia: muchos casos de compresión de los nervios espinales pueden tratarse eficazmente con métodos sencillos:
- Corrección de la postura – sentarse correctamente, evitar permanecer mucho tiempo en la misma posición, pantalones holgados en la cintura. Apretar con el cinturón un abdomen prominente provoca una anulación anómala de la lordosis lumbar, lo que puede causar dolores. ¿Tiene el abdomen prominente? ¡Cambie el cinturón por tirantes!
- Reducción del peso corporal – el sobrepeso sobrecarga considerablemente la columna lumbar
- Ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del tronco – unos músculos abdominales y dorsales fuertes descargan la columna
- Estiramientos – los ejercicios regulares de estiramiento reducen la tensión muscular
- Fisioterapia – la rehabilitación profesional puede aportar un alivio significativo
Así que antes de empezar a preocuparse por enfermedades graves, conviene descartar primero estas causas sencillas y probar los métodos básicos de tratamiento.
¿Por qué el dolor crónico es distinto del agudo?
El dolor agudo (p. ej. tras un traumatismo) es un mecanismo simple: el estímulo doloroso activa los receptores, que envían la señal al cerebro, y sentimos dolor. El dolor crónico es mucho más complejo.
Con la irritación prolongada puede producirse un fenómeno llamado sensibilización central. Significa que el sistema nervioso se vuelve excesivamente sensible – empieza a reaccionar con dolor a estímulos que normalmente no deberían ser dolorosos (alodinia), o reacciona con un dolor demasiado intenso a estímulos normales (hiperalgesia). Es un poco como una alarma de coche que se ha vuelto tan sensible que salta incluso con una ligera ráfaga de viento.
¿Qué significa esto para el tratamiento? Si se ha producido una sensibilización central, la simple eliminación de la causa original del dolor puede no ser suficiente. A veces es necesario un tratamiento adicional orientado a «resetear» el sistema nervioso hipersensible.
¿Cuáles pueden ser las causas del dolor escrotal crónico?
Las causas del dolor escrotal crónico son muy diversas. Es importante saber que en aproximadamente el 35-45% de los pacientes no se consigue establecer una causa inequívoca. Es el llamado dolor idiopático (de causa desconocida). ¡Esto no significa, sin embargo, que el dolor no sea real o que no se pueda curar!
Causas relacionadas directamente con el testículo y el epidídimo
1. Epididimitis y orquitis (epididimo-orquitis)
Puede estar causada por bacterias o virus. En la inflamación aguda aparecen dolor súbito, hinchazón, enrojecimiento y aumento de la temperatura del escroto. La elevación del testículo suele aliviar (el llamado signo de Prehn positivo). La mayoría de los casos remiten tras el tratamiento antiinflamatorio y, en su caso, con antibióticos en unas semanas. Sin embargo, en algunos pacientes, tras la inflamación, el malestar puede mantenerse durante 6 semanas o más. No guarda relación con una vasectomía previa.
2. Epididimitis no infecciosa
Puede estar provocada por el reflujo de orina a través de los conductos eyaculadores. En esos casos, el médico puede indicar pruebas adicionales para descartar una estenosis de la uretra u otras anomalías. No guarda relación con una vasectomía previa.
3. Quistes del epidídimo (espermatocele)
Son formaciones benignas llenas de líquido que pueden provocar sensación de malestar o pesadez. Se ven bien en la ecografía. No guarda relación con una vasectomía previa.
4. Tumores testiculares
Aunque los tumores testiculares se manifiestan más a menudo como un nódulo indoloro que como dolor, siempre hay que descartarlos en el proceso diagnóstico. Ante la sospecha de un tumor se realizan una ecografía, la determinación de marcadores tumorales en sangre y pruebas de imagen del abdomen y del tórax. No guarda relación con una vasectomía previa.
5. Púrpura de Schönlein-Henoch (HSP)
Una causa rara pero relevante de dolor escrotal, especialmente en pacientes jóvenes (menores de 20 años). Es una vasculitis sistémica con la máxima incidencia a los 4-5 años de edad. La afectación del escroto se da en el 2-38% de los casos y puede diagnosticarse erróneamente como un problema agudo que requiere cirugía urgente. Los signos característicos son una hinchazón importante del escroto con flujo sanguíneo testicular conservado, epidídimo aumentado de tamaño e hidrocele. No guarda relación con una vasectomía previa.
Causas relacionadas con el cordón espermático (más arriba en el escroto, pero fuera del testículo)
1. Varicocele
Es la dilatación de las venas que drenan la sangre del testículo – puede compararse con las varices de las extremidades inferiores, solo que aparecen en el escroto. El varicocele puede provocar un dolor sordo que aumenta con el esfuerzo y cede en decúbito. Es más frecuente en el lado izquierdo por las condiciones anatómicas del drenaje venoso (así es en todos los hombres). No guarda relación con una vasectomía previa.
Atención: un varicocele de nueva aparición, especialmente en el lado derecho, en un hombre adulto obliga a descartar un tumor en la cavidad abdominal o en el espacio retroperitoneal que pueda comprimir las venas que drenan la sangre del testículo.
2. Dolores relacionados con operaciones previas
- tras una operación de hernia inguinal
- tras una operación de hidrocele
- tras una operación de varicocele
- tras una operación de criptorquidia en la infancia
- síndrome de dolor posvasectomía (PVPS) – tratado en un artículo aparte
Causas extraescrotales (dolor referido, irradiación del dolor)
Curiosamente, el dolor percibido en el escroto puede proceder en realidad de un lugar completamente distinto. Esto se debe al desarrollo fetal – los testículos se forman originalmente en la cavidad abdominal y solo después descienden al escroto, conservando la inervación de niveles superiores.
1. Enfermedades de la próstata
Hasta el 50% de los casos de prostatitis puede producir molestias percibidas en los testículos en forma de dolor referido (irradiación del dolor). No guarda relación con una vasectomía previa.
¿Por qué una próstata enferma duele en el escroto? Este fenómeno se basa en tres mecanismos principales.
Irradiación del dolor desde la próstata. Es el mecanismo más importante. La próstata y los testículos comparten inervación de los mismos niveles de la médula espinal (principalmente los segmentos T10-L1 y S2-S4). Cuando la próstata está inflamada, las señales dolorosas fluyen hacia la médula espinal. El cerebro recibe la información del mismo «nodo» nervioso al que llegan los nervios del escroto. Se produce un error de interpretación – el cerebro «proyecta» el dolor sobre el testículo, aunque el propio testículo esté sano.
Sensibilización central. En la inflamación crónica de la próstata, las neuronas de la médula espinal se vuelven hiperreactivas. Esto hace que incluso los estímulos normales de la zona del periné (p. ej. el tacto, el movimiento del testículo al caminar) se interpreten como un dolor intenso. Es un mecanismo característico del síndrome CPPS (Chronic Pelvic Pain Syndrome).
Tensión muscular del suelo pélvico. La inflamación de la próstata conduce a menudo a una contracción refleja y defensiva de los músculos del suelo pélvico (entre otros, el elevador del ano). La contracción crónica de estos músculos puede comprimir el nervio pudendo y el nervio genitofemoral. La irritación de estos nervios provoca un dolor lancinante que irradia directamente al saco escrotal. Más sobre este mecanismo en el punto 9.
| Característica | Dolor de origen testicular | Dolor referido desde la próstata |
|---|---|---|
| Tacto del testículo | Intensifica claramente el dolor | El testículo a menudo no es doloroso a la exploración |
| Síntomas acompañantes | Hinchazón, enrojecimiento del escroto | Problemas para orinar, dolor tras la eyaculación |
| Carácter del dolor | Agudo, localizado | Sordo, difuso, irradiado a la ingle |
Tabla comparativa: dolor testicular frente a dolor referido desde la próstata
2. Ciclismo (muy intenso)
Los entrenamientos ciclistas de muchos años y muchas horas con un sillín mal elegido a veces conducen a cambios en el testículo relacionados con la isquemia. Estos cambios suelen ser permanentes e irreversibles. No guarda relación con una vasectomía previa.
Una de las publicaciones, «Hallazgos ecográficos en el escroto de ciclistas», describe el patomecanismo y los cambios estructurales. Esta publicación es clave porque es una de las pocas que analiza con tanto detalle los cambios dentro del escroto en ciclistas. En el estudio participaron 85 ciclistas de montaña y 31 personas del grupo de control (hombres que no montan en bicicleta).
Patomecanismo: microtraumatismos crónicos. Los autores explican que el dolor y los cambios no derivan de un solo golpe, sino de la llamada microtraumatización subclínica. Este mecanismo se compone de:
- compresión – la presión continua del sillín sobre el periné y los vasos sanguíneos que llevan la sangre a los testículos
- vibraciones y sacudidas – la conducción por terreno genera impactos repetidos que se transmiten a los tejidos blandos del escroto
- fricción – provoca lesiones microscópicas de las túnicas del testículo y del epidídimo
Cambios de imagen en ciclistas intensivos:
| Cambio | Frecuencia en ciclistas | Descripción y origen |
|---|---|---|
| Calcificaciones del epidídimo | 40% | Resultado de la inflamación crónica. El tejido fibroso sustituye a las células dañadas y después se mineraliza. |
| Calculosis escrotal | 81% | Las llamadas «perlas escrotales» (scrotoliths). Cuerpos libres en la cavidad de la túnica vaginal, formados por el depósito de sales de calcio sobre células descamadas o microhemorragias. |
| Hidroceles | 28% | Acumulación de líquido seroso como resultado de la inflamación reactiva de las túnicas provocada por la fricción y la compresión. |
| Quistes del epidídimo | 46% | Dilatación de los conductillos eferentes, a menudo relacionada con una obstrucción mecánica causada por microtraumatismos y cicatrización. |
3. Litiasis ureteral
Un cálculo en el uréter puede provocar un dolor intenso irradiado al escroto, acompañado de síntomas urinarios (polaquiuria, urgencia miccional, sangre en la orina). No guarda relación con una vasectomía previa.
4. Hernia inguinal
La protrusión de tejidos a través del canal inguinal puede provocar dolor en la ingle y el escroto, especialmente con el esfuerzo. No guarda relación con una vasectomía previa.
5. Enfermedades de la columna y compresión de los nervios espinales
Es estadísticamente la causa más frecuente del dolor referido al escroto. Discopatía, ciática, estenosis del canal vertebral – el dolor puede percibirse principal o exclusivamente en el escroto, sin dolores de espalda. El mecanismo y el tratamiento se describen en detalle más arriba, en la parte sobre los nervios. No guarda relación con una vasectomía previa.
6. Enfermedades de la articulación de la cadera
Los cambios degenerativos o las lesiones de la articulación de la cadera también pueden manifestarse con dolor en la ingle y el escroto. No guarda relación con una vasectomía previa.
7. Aneurismas de los vasos abdominales
En casos raros, un aneurisma de la aorta abdominal o de las arterias ilíacas puede provocar dolor referido al escroto. No guarda relación con una vasectomía previa.
8. Tumores del espacio retroperitoneal
Los tumores localizados en la parte posterior de la cavidad abdominal pueden comprimir los nervios y provocar dolor percibido en el escroto. No guarda relación con una vasectomía previa.
9. Tensión de los músculos del suelo pélvico y compresión del nervio pudendo
Es una causa frecuente pero infravalorada de dolor escrotal. Los músculos del suelo pélvico (elevador del ano, obturador interno, músculo bulboesponjoso) pueden estar crónicamente tensos o contener puntos gatillo dolorosos. Casi el 50% de los pacientes con dolor pélvico crónico relacionado con tensión muscular refiere dolor testicular. No guarda relación con una vasectomía previa.
¿Cómo comprime el nervio un músculo tenso? El nervio pudendo discurre por espacios estrechos: entre el ligamento sacroespinoso y el sacrotuberoso y por el canal de Alcock en la fascia del músculo obturador interno. Cuando los músculos del suelo pélvico están en contracción crónica, el nervio queda comprimido. Se crea un círculo vicioso: el dolor provoca la contracción muscular, la contracción aumenta la compresión del nervio y la compresión intensifica el dolor.
No solo las mujeres. La neuralgia del pudendo se diagnostica con más frecuencia en mujeres (tras partos y operaciones ginecológicas), pero afecta también a los hombres. El prof. Michael Hibner, del Arizona Center for Chronic Pelvic Pain, uno de los cirujanos con más experiencia en la cirugía del nervio pudendo, en su capítulo sobre la neuralgia del pudendo (acceso abierto) menciona entre las causas: el ciclismo, estar sentado durante mucho tiempo, el estreñimiento, las relaciones anales y la masturbación excesiva. El mecanismo en este último caso es la tensión crónica y repetida de los músculos del suelo pélvico (sobre todo el bulboesponjoso) y la irritación del nervio dorsal del pene. En una conversación conmigo, el prof. Hibner confirmó que ve a este tipo de pacientes en su consulta (comunicación personal, 2026).
¿Cómo distinguir el dolor del nervio pudendo del dolor testicular?
- el dolor afecta a la piel del escroto, el periné, el pene, la zona anal – el propio testículo no es doloroso a la exploración
- carácter: quemazón, hormigueo, entumecimiento, a veces sensación de «cuerpo extraño» en el periné
- se intensifica al sentarse, cede de pie o tumbado
- alivio al sentarse en el inodoro (el peso descansa sobre las tuberosidades isquiáticas, no sobre el periné)
- a menudo dolor durante o después de la eyaculación, a veces entumecimiento del pene
- el dolor no suele despertar del sueño
- dolor de los músculos en el tacto rectal
Tratamiento. El primer paso es eliminar la causa – limitar el tiempo sentado, cambiar el sillín o dejar la bicicleta, hacer una pausa en la actividad que provoca el dolor. El segundo paso es la fisioterapia del suelo pélvico – Hibner la llama el patrón oro y en una entrevista dice que él mismo la elegiría antes que las inyecciones, los fármacos y la cirugía. Después: fármacos relajantes musculares, fármacos para el dolor neuropático (gabapentina, pregabalina), bloqueos del nervio pudendo bajo control de imagen, toxina botulínica en los músculos del suelo pélvico. La descompresión quirúrgica del nervio es el último recurso, para los pocos pacientes con una compresión permanente confirmada (cicatriz, malla).
10. Amiodarona – fármaco utilizado en las arritmias cardíacas
La amiodarona puede provocar una epididimitis estéril hasta en el 11% de los pacientes adultos que toman este fármaco. Se debe a la concentración muy alta del fármaco que puede acumularse en los tejidos del testículo y del epidídimo. Es importante saber que las molestias no remiten espontáneamente – puede ser necesario suspender el fármaco. Por eso, ante un dolor escrotal crónico, el médico debe preguntar por los medicamentos que se toman. No guarda relación con una vasectomía previa.
11. Cistitis intersticial (dolor referido)
El síndrome de dolor vesical crónico puede manifestarse con dolor irradiado al escroto. Es característica la coexistencia de dolor suprapúbico relacionado con el llenado de la vejiga y de síntomas urinarios (polaquiuria, urgencia miccional). No guarda relación con una vasectomía previa.
12. Factores psicológicos
Los factores psicológicos pueden desempeñar un papel importante en el dolor escrotal crónico, especialmente cuando no se consigue identificar una causa orgánica. Entre los factores que pueden influir en la percepción del dolor crónico de la zona genital se encuentran: los trastornos de ansiedad, la depresión, el trastorno de somatización (tendencia a experimentar el estrés psíquico como síntomas corporales), las disfunciones sexuales y el estrés crónico. Esto no significa que el dolor sea «inventado» – al contrario, los mecanismos psicológicos pueden influir realmente en la percepción del dolor y en su umbral. Por eso, en los casos difíciles conviene considerar una consulta psicológica como parte de un tratamiento integral.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
Un diagnóstico correcto es la clave de un tratamiento eficaz. El urólogo realizará una anamnesis detallada y una exploración física y, si es necesario, solicitará pruebas complementarias.
Anamnesis médica detallada
El médico le preguntará por:
- la localización del dolor – ¿dónde duele exactamente? ¿El dolor es unilateral o bilateral?
- el carácter del dolor – ¿es agudo, sordo, quemante, punzante?
- la duración – ¿cuándo empezó el dolor? ¿Es constante o episódico?
- la irradiación – ¿el dolor irradia a otras zonas del cuerpo?
- la intensidad – ¿cómo de fuerte es el dolor en una escala de 0 a 10?
- los factores agravantes y atenuantes – ¿qué empeora el dolor (esfuerzo, estar sentado, caminar)? ¿Qué alivia?
- la relación con la micción, la defecación y la eyaculación
- la presencia de hinchazón o de un nódulo en el escroto
También es importante la información sobre:
- enfermedades previas (incluidas las de transmisión sexual)
- intervenciones y operaciones previas (vasectomía, operación de hernia, operaciones ortopédicas)
- problemas de columna – es una información clave, porque la compresión de los nervios espinales en el segmento inferior de la columna es la causa más frecuente del dolor referido al escroto
- estados psíquicos (depresión, ansiedad)
Preguntas sobre la columna que el médico puede hacer:
- ¿Tiene o ha tenido dolores en la parte baja de la espalda?
- ¿Trabaja sentado durante muchas horas (p. ej. como conductor)?
- ¿Levanta objetos pesados?
- ¿El dolor se intensifica con ciertas posturas o movimientos?
- ¿Siente entumecimiento u hormigueo en las piernas, la ingle o el escroto?
- ¿Le han diagnosticado alguna vez una discopatía o ciática?
Las respuestas a estas preguntas ayudan a valorar si la causa del dolor escrotal puede ser la compresión de los nervios espinales – la causa más frecuente y a menudo la más fácil de tratar del dolor referido.
Tipos de dolor – nociceptivo y neuropático
Distinguir el tipo de dolor ayuda a elegir el tratamiento adecuado:
Dolor nociceptivo (tisular) – descrito como sordo, profundo, «difuso». Se intensifica con la presión del testículo. Puede acompañarse de aumento de tamaño o atrofia del testículo. Es el dolor típico derivado de la lesión o irritación de los tejidos.
Dolor neuropático (nervioso) – se caracteriza por sensación de quemazón, hiperestesia (hipersensibilidad) o hipoestesia, e irradiación a la piel del escroto. Puede desencadenarse al caminar, agacharse o con la hiperextensión de la cadera. El alivio suele producirse en decúbito y con la flexión del muslo. Este tipo de dolor sugiere una lesión o disfunción de los nervios.
Alodinia – fenómeno particular en el que incluso un tacto suave, que normalmente no debería doler, provoca dolor. Indica una hipersensibilidad del sistema nervioso.
Exploración física
- Inspección del escroto y de la región inguinal – el médico busca cicatrices de intervenciones previas, hinchazones, asimetrías.
- Palpación – se exploran sucesivamente el testículo, el epidídimo, el conducto deferente y el cordón espermático. El médico valora qué estructuras son dolorosas.
- Exploración de las ingles – en busca de una hernia.
- Tacto rectal – permite valorar la próstata y la tensión y el dolor de los músculos del suelo pélvico. Es un elemento muy importante de la exploración, porque puede revelar la tensión muscular como causa del dolor.
Pruebas complementarias
Análisis hormonales y de vitaminas. Los estudios han demostrado que en un porcentaje considerable (hasta el 76%) de los pacientes con dolor escrotal crónico se detecta un déficit de testosterona o de vitamina B12. En algunos pacientes, la corrección de estos déficits alivió el dolor. Por eso el médico puede solicitar la determinación de los niveles de testosterona y de vitamina B12 en sangre.
Análisis de orina. Permite descartar una infección urinaria y detectar sangre en la orina, que puede indicar litiasis u otras enfermedades.
Ecografía escrotal (ultrasonografía). Es la prueba de imagen básica en el dolor escrotal. Permite ver las estructuras dentro del escroto y detectar anomalías como:
- tumores testiculares
- quistes del epidídimo
- varicocele
- hidroceles (acumulación de líquido alrededor del testículo)
- cambios inflamatorios
- signos de congestión (obstrucción)
Tomografía computarizada (TC) de abdomen y pelvis. Puede ser necesaria ante la sospecha de litiasis urinaria, de un tumor en la cavidad abdominal o de otras causas de dolor referido.
Pruebas de imagen de la columna. Dado que la compresión de los nervios espinales en el segmento inferior de la columna es la causa más frecuente del dolor referido al escroto, las pruebas de imagen de la columna pueden ser un elemento muy relevante del diagnóstico. La radiografía o la resonancia magnética (RM) de la columna lumbosacra pueden estar indicadas si:
- el dolor sugiere un origen en la columna (p. ej. se intensifica con ciertas posturas)
- hay dolores de espalda acompañantes o entumecimiento de las extremidades
- se han descartado otras causas de dolor escrotal
- el paciente tiene antecedentes de problemas de columna
Conviene recordar que, incluso sin dolores de espalda evidentes, la columna puede ser el origen del problema.
Bloqueo del cordón espermático – una herramienta diagnóstica importante
Una de las herramientas más importantes en el diagnóstico del dolor escrotal crónico es el bloqueo del cordón espermático. Consiste en inyectar un anestésico local (similar al que se usa en el dentista) en la zona del cordón espermático.
¿Cómo se realiza el bloqueo diagnóstico? El médico aísla el cordón espermático a la altura del tubérculo púbico e inyecta unos 20 ml de solución anestésica (p. ej. bupivacaína) con una aguja fina. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria y dura unos minutos. El objetivo es comprobar si el origen del dolor está en el testículo y el cordón.
¿Qué significa el resultado?
- Respuesta positiva (reducción del dolor de más del 50%, con una duración de más de 4 horas) – sugiere que el dolor procede de los nervios del cordón espermático y que el paciente puede beneficiarse del tratamiento quirúrgico.
- Respuesta negativa (sin mejoría o con un alivio de muy corta duración) – sugiere que el origen del dolor está en otro lugar o que se ha producido una sensibilización central. En ese caso, el tratamiento quirúrgico probablemente no dará los resultados esperados.
Buena noticia: el bloqueo del cordón espermático no es solo una prueba diagnóstica, sino que también puede tener un efecto terapéutico. Una serie de varios bloqueos puede «romper el ciclo» del dolor y proporcionar un alivio duradero en algunos pacientes.
¿Cómo se trata el dolor escrotal crónico?
El tratamiento del dolor escrotal crónico debe adaptarse individualmente a cada paciente, en función de la causa identificada y de la respuesta a las terapias previas. A menudo es necesaria la colaboración de especialistas de distintos campos: urólogo, especialista en tratamiento del dolor, fisioterapeuta y, en ocasiones, psicólogo.
Tratamiento conservador (no quirúrgico)
Tratamiento básico. Tras descartar causas graves (tumor, hernia, litiasis) se puede empezar por métodos sencillos:
- baños calientes (baños de asiento)
- uso de ropa interior ajustada que sujete el escroto
- evitar las actividades que intensifican el dolor
- cambios en la dieta y el estilo de vida:
- eliminación de la cafeína, los cítricos, las especias picantes y el chocolate
- evitar el estreñimiento (puede intensificar el dolor)
- evitar estar sentado durante mucho tiempo
- actividad física regular y moderada
Tratamiento de la infección. Si la causa es una infección, el médico prescribirá un antibiótico. Es importante saber, sin embargo, que los ciclos repetidos de antibióticos sin confirmación de la infección no están justificados y pueden retrasar el tratamiento adecuado.
Fisioterapia del suelo pélvico. Si el dolor está relacionado con la tensión de los músculos del suelo pélvico (síntomas bilaterales, dolor con la eyaculación, dolor muscular en el tacto rectal), la derivación a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ser muy eficaz. El fisioterapeuta emplea técnicas como la relajación muscular, el biofeedback y los ejercicios.
Antiinflamatorios. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden reducir el dolor y la inflamación. En algunos pacientes pueden ser suficientes como única forma de tratamiento.
Fármacos utilizados en el dolor neuropático. En al menos el 30% de los pacientes con dolor escrotal crónico desempeña un papel relevante el componente neuropático (relacionado con un funcionamiento anómalo de los nervios). En esos casos pueden ser eficaces los siguientes fármacos – todos disponibles exclusivamente con receta y utilizados bajo control médico:
- Gabapentina – fármaco antiepiléptico que modula la conducción nerviosa. En los estudios, más del 60% de los pacientes que tomaban gabapentina refirió una reducción del dolor de al menos el 50%.
- Amitriptilina – fármaco del grupo de los antidepresivos tricíclicos, utilizado en dosis analgésicas bajas (10-20 mg por la noche). Actúa a través de los neurotransmisores implicados en la conducción del dolor. Los posibles efectos secundarios son mareos, sequedad de boca y somnolencia.
- Nortriptilina – similar a la amitriptilina, también muestra eficacia en parte de los pacientes.
- Testosterona – cuando se confirma un nivel bajo.
- Tamsulosina – fármaco utilizado principalmente en la hiperplasia benigna de próstata; hay ciertas evidencias de que puede ser útil en pacientes seleccionados con dolor escrotal crónico.
Métodos adicionales de tratamiento no quirúrgico
Punción seca de los puntos gatillo. Método relativamente nuevo que consiste en pinchar con una aguja fina los puntos gatillo dolorosos de los músculos. En uno de los estudios, hasta el 85% de los pacientes con dolor escrotal crónico notó mejoría tras una media de 4-5 sesiones.
Estimulación de los nervios sacros. En los casos resistentes de dolor neuropático se considera la implantación de un estimulador de los nervios sacros. El método está reservado a los pacientes en los que han fracasado otras formas de tratamiento.
Crioablación (congelación) de los nervios del cordón. Método más reciente, alternativo para los pacientes en los que la denervación microquirúrgica no dio resultado. Los nervios son sensibles a las bajas temperaturas – a una temperatura de -15 a -20°C sufren una denervación completa. Los primeros resultados indican una eficacia en torno al 74% de los pacientes.
Inyecciones de toxina botulínica. La toxina botulínica puede inhibir la inflamación neurógena y reducir el dolor crónico al bloquear la liberación de neuropéptidos. Los primeros estudios sugieren un alivio considerable en torno al 70% de los pacientes.
Serie de bloqueos del cordón espermático. Si un único bloqueo diagnóstico alivió el dolor, el médico puede proponer una serie de bloqueos (4-5 inyecciones a intervalos de 2 semanas) con un anestésico y un corticoide. Esto puede «romper el ciclo del dolor» y aportar una mejoría duradera, especialmente en pacientes con un dolor de menos de 6 meses de duración.
Tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico puede aportar una mejoría significativa y duradera, pero la clave del éxito es la correcta selección de los pacientes. La cirugía no es adecuada para todos.
Tratamiento de anomalías estructurales concretas. Si se ha identificado una causa anatómica concreta, su eliminación puede resolver el problema:
- extirpación del hidrocele (hidrocelectomía) – en el dolor relacionado con un hidrocele
- extirpación del quiste del epidídimo (espermatocelectomía)
- operación del varicocele (varicocelectomía)
- operación de la hernia
En estos casos concretos, la eficacia de la cirugía en cuanto a la desaparición del dolor es del 75-100%.
Extirpación del epidídimo (epididimectomía). Si el dolor está claramente localizado en el epidídimo, puede considerarse su extirpación quirúrgica. La eficacia de este método es del 75-90% en casos correctamente seleccionados.
Denervación microquirúrgica del cordón espermático (MDSC). Es actualmente el método quirúrgico de elección para los pacientes con dolor escrotal crónico en los que:
- el dolor es difuso (no limitado al epidídimo)
- no se ha identificado una causa anatómica concreta
- el bloqueo del cordón espermático proporcionó un alivio de más de 4 horas
¿En qué consiste la intervención? La operación se realiza bajo anestesia general, de forma ambulatoria (el paciente vuelve a casa el mismo día). El cirujano practica una pequeña incisión (3-5 cm) en la ingle, aísla el cordón espermático y, bajo el microscopio quirúrgico, secciona todos los nervios del cordón, preservando al mismo tiempo:
- las arterias (que llevan la sangre al testículo)
- los vasos linfáticos (para prevenir la formación de un hidrocele)
- el conducto deferente (si el paciente quiere preservar la fertilidad y no se ha sometido a una vasectomía)
¿Cuáles son los resultados? La desaparición completa del dolor tras la MDSC se produce en el 50-100% de los pacientes, y una mejoría parcial en un 3-24% adicional. El riesgo de complicaciones es bajo: hidrocele – menos del 1%, atrofia testicular – alrededor del 1%.
Repermeabilización de los conductos deferentes (vasovasostomía) – reversión de la vasectomía. En los pacientes con síndrome de dolor posvasectomía, si la causa es la obstrucción (bloqueo de la salida de los espermatozoides), una de las opciones es la reversión quirúrgica de la intervención. La eficacia en cuanto a la reducción del dolor es del 50-69%. La desventaja de este método es la restauración de la fertilidad (que no siempre es deseada) y el hecho de que el procedimiento es caro y normalmente no está financiado.
Extirpación del testículo (orquiectomía). Es el método de último recurso, utilizado solo cuando todas las demás opciones han fracasado. La orquiectomía no es eficaz en todos los pacientes – ¡el porcentaje de fracasos es del 30-80%! La extirpación del testículo supone además una reducción de la producción de testosterona y la pérdida del potencial de fertilidad de ese lado. Por estas razones, la orquiectomía debe considerarse el último recurso.
Resumen – la información más importante
- El dolor escrotal crónico es un dolor o malestar en el escroto (testículo, epidídimo, cordón espermático) que se mantiene durante al menos 3 meses y afecta al funcionamiento diario.
- Las causas son diversas – desde inflamaciones, pasando por varicoceles y quistes, hasta el dolor referido desde la columna, la próstata, los músculos del suelo pélvico o la cavidad abdominal. En el 35-45% de los pacientes no se consigue establecer una causa inequívoca.
- El diagnóstico incluye una anamnesis detallada, la exploración física (incluido el tacto rectal para valorar los músculos del suelo pélvico), la ecografía escrotal y, si es necesario, otras pruebas de imagen.
- El bloqueo del cordón espermático es una herramienta diagnóstica importante que ayuda a predecir qué pacientes se beneficiarán del tratamiento quirúrgico.
- El tratamiento conservador incluye antiinflamatorios, fármacos para el dolor neuropático, fisioterapia del suelo pélvico y series de bloqueos.
- El tratamiento quirúrgico (sobre todo la denervación microquirúrgica del cordón espermático) puede aportar una mejoría significativa en pacientes correctamente seleccionados.
- El enfoque multidisciplinar con la participación del urólogo, el especialista en dolor, el fisioterapeuta y el psicólogo suele dar los mejores resultados.
Si sufre dolor escrotal crónico, no dude en buscar ayuda. Aunque puede resultar frustrante que el diagnóstico y el tratamiento requieran tiempo, existen muchos métodos eficaces que pueden aportar alivio y mejorar significativamente su calidad de vida.
Preguntas frecuentes sobre el dolor testicular (FAQ)
¿Cuánto tiene que durar el dolor escrotal para considerarse crónico?
El dolor escrotal se considera crónico cuando se mantiene durante al menos 3 meses y altera el funcionamiento diario del paciente – es decir, no es posible concentrarse en las actividades cotidianas porque duele constantemente. Un dolor más corto, que remite espontáneamente o tras el tratamiento, se clasifica como agudo.
¿Puede el dolor escrotal crónico ser un síntoma de cáncer de testículo?
El cáncer de testículo se manifiesta más a menudo como un nódulo indoloro que como dolor. Sin embargo, todo dolor escrotal crónico requiere un diagnóstico que incluya una ecografía para descartar un tumor. El dolor como único síntoma de un tumor testicular es raro, pero siempre hay que descartarlo.
¿Puede el dolor testicular proceder de la columna?
Sí, es estadísticamente la causa más frecuente del dolor referido al escroto. La compresión de los nervios espinales en el segmento lumbar (p. ej. en la discopatía o la ciática) puede provocar un dolor percibido en el escroto, la ingle y los testículos – incluso sin dolores de espalda acompañantes. Los nervios que inervan el escroto proceden de los niveles L1-L2 y S2-S4 de la columna, por lo que cualquier problema en la columna lumbosacra puede producir un dolor percibido en los testículos.
¿Puede una próstata enferma dar dolor percibido en los testículos?
Sí, hasta el 50% de los casos de prostatitis puede producir molestias percibidas en los testículos. Esto ocurre porque la próstata y los testículos comparten inervación de los mismos niveles de la médula espinal. El cerebro recibe las señales dolorosas del mismo «nodo» nervioso y «proyecta» erróneamente el dolor sobre el testículo, aunque el propio testículo esté sano.
¿Puede el dolor escrotal estar causado por la compresión del nervio pudendo?
Sí. Los músculos del suelo pélvico crónicamente tensos pueden comprimir el nervio pudendo, que inerva la piel del escroto, el periné y el pene. El dolor tiene carácter de quemazón u hormigueo, se intensifica al sentarse y el propio testículo no es doloroso. Esto afecta también a los hombres – entre las causas se mencionan el ciclismo, estar sentado durante mucho tiempo, el estreñimiento y la masturbación excesiva. La base del tratamiento es la fisioterapia del suelo pélvico.
¿Puede el ciclismo provocar dolor testicular?
Sí, los entrenamientos ciclistas de muchos años y muchas horas con un sillín mal elegido pueden conducir a cambios en el testículo relacionados con la isquemia. El mecanismo consiste en la microtraumatización crónica – la presión continua del sillín sobre el periné y los vasos sanguíneos, las vibraciones y la fricción. En ciclistas se han detectado calcificaciones del epidídimo, calculosis escrotal («perlas escrotales»), hidroceles y quistes del epidídimo. Estos cambios suelen ser permanentes e irreversibles.
¿En qué se diferencia el dolor nociceptivo del neuropático?
El dolor nociceptivo (tisular) es sordo, profundo, «difuso» y se intensifica con la presión del testículo – es el dolor típico derivado de la lesión de los tejidos. El dolor neuropático (nervioso) se caracteriza por quemazón, hiperestesia o hipoestesia, irradiación a la piel del escroto y puede desencadenarse al caminar o agacharse. La distinción es importante porque cada tipo requiere un tratamiento distinto.
¿Qué pruebas se realizan en el dolor escrotal crónico?
La prueba básica es la ecografía escrotal. Además, el médico puede solicitar un análisis de orina, un cultivo de semen, la determinación de los niveles de testosterona y de vitamina B12 (su déficit se ha detectado hasta en el 76% de los pacientes con dolor escrotal crónico) y, ante la sospecha de dolor referido, pruebas de imagen de la columna (radiografía, RM) o del abdomen.
¿Pueden el estrés y la psique influir en el dolor escrotal?
Sí, los factores psicológicos pueden desempeñar un papel importante en el dolor escrotal crónico, especialmente cuando no se consigue identificar una causa orgánica. Los trastornos de ansiedad, la depresión, el estrés crónico y el trastorno de somatización pueden influir en la percepción del dolor y reducir su umbral. Esto no significa que el dolor sea «inventado» – en los casos difíciles, la consulta psicológica puede ser un elemento valioso de un tratamiento integral.
¿Puede un fármaco para el corazón (amiodarona) provocar dolor testicular?
Sí, la amiodarona (fármaco utilizado en las arritmias cardíacas) puede provocar una epididimitis estéril hasta en el 11% de los pacientes que toman este fármaco. Se debe a la concentración muy alta del fármaco que se acumula en los tejidos del testículo y del epidídimo. Es importante saber que las molestias no remiten espontáneamente – puede ser necesario suspender el fármaco.
¿Qué fármacos ayudan en el dolor escrotal crónico?
En el tratamiento se utilizan antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, naproxeno) y, cuando hay componente neuropático, gabapentina o antidepresivos tricíclicos (amitriptilina) en dosis analgésicas bajas. En pacientes seleccionados puede ser útil la tamsulosina y, en caso de déficits, la suplementación de testosterona o de vitamina B12. Todos estos fármacos requieren receta y deben utilizarse bajo control médico.
¿Qué es el bloqueo del cordón espermático?
El bloqueo del cordón espermático es la inyección de un anestésico (unos 20 ml de bupivacaína) en la zona del cordón espermático junto al tubérculo púbico. Sirve tanto de prueba diagnóstica (la respuesta positiva es una reducción del dolor de más del 50% durante más de 4 horas) como de método terapéutico. Una serie de 4-5 bloqueos a intervalos de 2 semanas puede «romper el ciclo del dolor» y proporcionar un alivio duradero.
¿Qué nuevos métodos de tratamiento del dolor escrotal existen?
Entre los métodos más recientes se encuentran: la punción seca de los puntos gatillo (eficacia en el 85% de los pacientes tras 4-5 sesiones), las inyecciones de toxina botulínica (alivio en torno al 70% de los pacientes), la crioablación de los nervios del cordón (congelación a una temperatura de -15 a -20°C, eficacia en el 74% de los pacientes) y la estimulación de los nervios sacros en los casos resistentes.
¿Cuándo es necesaria la cirugía en el dolor escrotal?
La cirugía se considera cuando el tratamiento conservador no da resultado y el bloqueo del cordón espermático proporciona un alivio de más de 4 horas. En las alteraciones anatómicas concretas (varicoceles, quistes, hidroceles, hernias), la eficacia de la cirugía alcanza el 75-100%. En el dolor difuso, el método más eficaz es la denervación microquirúrgica del cordón espermático (MDSC), con desaparición completa del dolor en el 50-100% de los pacientes correctamente seleccionados.
¿La extirpación del testículo cura el dolor crónico?
La extirpación del testículo (orquiectomía) es un método de último recurso y no siempre eficaz – el porcentaje de fracasos es del 30-80%. Esto significa que, incluso tras extirpar el testículo, el dolor puede persistir a causa de la sensibilización central del sistema nervioso. Por eso la orquiectomía solo debe considerarse cuando todos los demás métodos han fracasado.
¿A qué médico acudir con dolor testicular?
El primer paso debería ser una visita al urólogo, que realizará una exploración física (incluido el tacto rectal para valorar la próstata y los músculos del suelo pélvico) y solicitará una ecografía escrotal. Según la causa sospechada, puede ser necesaria una consulta con un fisioterapeuta de suelo pélvico, un neurólogo o un traumatólogo (ante la sospecha de dolor procedente de la columna) y, en los casos difíciles, con un especialista en tratamiento del dolor o un psicólogo.
Atención: este material tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la consulta médica. En caso de molestias tras una vasectomía, póngase en contacto con el médico que realizó la intervención o con un urólogo.
Elaborado por: Robert Kulik, médico andrólogo que realiza vasectomías desde 2013.
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